Ciclo Informativo

FUNDANIS brinda charlas sobre salud mental en comunidades de Maracaibo

(Ciclo Informativo, febrero 2026). La salud mental también es prioridad en la agenda social de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo. A través de la Fundación Niños del Sol (FUNDANIS) y su Centro de Orientación Familiar (COF), y en alianza con el Consejo Danés para Refugiados (RDC), se desarrolló durante febrero un ciclo de charlas sobre depresión, ansiedad y herramientas para la gestión emocional en comunidades marabinas. Con la participación de decenas de vecinos y docentes, la iniciativa buscó llevar orientación psicológica más allá de los consultorios, instalándose en el corazón de los barrios para ofrecer apoyo, escucha y formación a quienes más lo necesitan.

La salud mental ha sido, durante décadas, un tema relegado en las políticas públicas, especialmente en sectores populares donde las urgencias materiales suelen acaparar toda la atención. Sin embargo, la experiencia de vida en comunidades vulnerables demuestra que el bienestar emocional es tan importante como el acceso a servicios básicos. La depresión, la ansiedad y el estrés crónico afectan a miles de familias, y la falta de herramientas para enfrentarlos profundiza otras problemáticas. Consciente de esta realidad, la Alcaldía de Maracaibo, a través de FUNDANIS, decidió llevar la psicología a los barrios.



La psicóloga Nicole Sardi, coordinadora del COF de FUNDANIS, fue la encargada de dirigir las actividades, abordando temas como la identificación de síntomas de ansiedad y depresión, estrategias para gestionarlos y pautas para acompañar a otras personas que atraviesan situaciones similares.

La primera jornada se realizó en la comunidad Hato Escondido I, parroquia Venancio Pulgar, con la participación de 25 habitantes del sector. La segunda tuvo lugar en la escuela Emerio Darío Lunar, parroquia Luis Hurtado Higuera, donde 15 representantes y docentes se sumaron al espacio formativo. Ambas actividades se desarrollaron bajo la modalidad «Escuela para Padres», una metodología que promueve la participación activa de los asistentes a través de dinámicas grupales. Estas dinámicas permitieron compartir experiencias personales, identificar factores de estrés comunes y fortalecer estrategias de afrontamiento ante crisis y adversidades.

Nicole Sardi explicó con claridad el propósito de la iniciativa: «Abordar temas de ansiedad y depresión, maneras de solventarlas, gestionarlas y poder ayudar a otros en la misma situación, afrontando crisis y buscando herramientas para responder ante cualquier adversidad». La idea no es solo ofrecer contención momentánea, sino dotar a las comunidades de recursos psicológicos que puedan utilizar en su vida cotidiana y compartir con sus vecinos y familiares. Una suerte de multiplicación del bienestar emocional.

Marievelyn Negrette, habitante de Hato Escondido I, valoró positivamente la experiencia: «Es súper importante aprender a poner en práctica herramientas para nuestro bienestar. Toda persona debe tener conocimiento en el área de la psicología».



Su testimonio refleja una necesidad largamente silenciada: la de recibir apoyo emocional sin tener que trasladarse a centros especializados, sin costos, sin barreras. «Fue una charla informativa y educativa. Ojalá tuviéramos más actividades y siguieran viniendo a nuestra comunidad a ayudar a varias personas que tienen esa necesidad de recibir esa mano amiga», concluyó Marievelyn, expresando el deseo colectivo de que este tipo de iniciativas se multipliquen.

La realización de estas jornadas fue posible gracias a la articulación con el Consejo Danés para Refugiados (RDC), una organización internacional con experiencia en contextos de vulnerabilidad y desplazamiento. Esta alianza permitió fortalecer los contenidos y metodologías de los talleres, asegurando un abordaje profesional y sensible a las realidades de las comunidades.

Con estas acciones, la Fundación Niños del Sol, bajo la dirección general de la Dirección de Desarrollo Social de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, reafirma su compromiso de extender la orientación psicológica y el acompañamiento familiar más allá de sus instalaciones. No se trata solo de atender a quienes llegan a pedir ayuda, sino de salir al encuentro de quienes no saben que pueden recibirla o no tienen cómo acceder a ella.

Hablar de salud mental en los barrios es, todavía, un acto de valentía. Rompe con la idea de que «esos temas son de locos» o que «los problemas se resuelven aguantándose». Pero la realidad es que la depresión y la ansiedad no entienden de clases sociales, y cuando no se abordan, se convierten en violencia, en enfermedad física, en desintegración familiar.



Las charlas de FUNDANIS en Hato Escondido y en la escuela Emerio Darío Lunar son un pequeño gran paso hacia una comunidad más consciente, más empática y más preparada para enfrentar las adversidades. Detrás de cada dinámica grupal, de cada palabra de la psicóloga Nicole Sardi, de cada testimonio compartido, hay personas que descubren que no están solas, que sus emociones importan y que hay herramientas para sobrellevar la tormenta. Y cuando Marievelyn pide que sigan viniendo, no está pidiendo un favor: está reclamando un derecho. El derecho a estar bien, a sentirse acompañado, a vivir en paz.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo