Ciclo Informativo

Alcaldía de Maracaibo atendió a comunidad de Pomona con jornada integral y obras

(Ciclo Informativo, febrero 2026). La calle 105 del sector Corea, en Pomona, parroquia Cristo de Aranza, fue este jueves el escenario de una transformación que sus habitantes esperaban desde hace años. Por instrucciones del alcalde Giancarlo Di Martino, la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo desplegó una nueva Jornada Integral del Buen Vivir que no solo llevó salud gratuita, medicamentos, víveres a precios accesibles y diversión para los niños, sino que también resolvió un problema histórico con los colectores de aguas servidas que afectaba a la comunidad. Una muestra de que la gestión municipal escucha, atiende y actúa donde más se necesita.



Pomona es un sector popular de Maracaibo con una larga historia de organización comunitaria, pero también de necesidades postergadas. Durante años, los vecinos de la calle 105 enfrentaron un problema que parecía no tener solución: las aguas servidas se desbordaban constantemente, generando malos olores, enfermedades y deterioro del espacio público. Las denuncias se acumulaban sin respuesta. Hasta que el alcalde Giancarlo Di Martino escuchó el clamor de la comuna Los Combatientes de Chávez y decidió actuar.


Gestión humanitaria en territorio



Laura Daza, del equipo de la Dirección de Desarrollo Social, resumió el espíritu de la jornada: «Es gratificante estar hoy aquí, acompañando a la comunidad, que nos ha transmitido su agradecimiento porque por primera vez se sienten atendidos directamente en su territorio». Sus palabras reflejan un cambio de enfoque: el gobierno municipal sale de sus oficinas y se instala en las comunidades, no para supervisar, sino para servir. Daza destacó la organización del sector: «Aquí en Pomona la gente está muy organizada, están activos los consejos comunales, los parlamentarios, la comuna está activa; ellos hicieron una denuncia y nosotros pudimos abocarnos de inmediato». Esa articulación entre el poder popular y la institucionalidad es la clave del éxito de estas jornadas.

Pero la atención no se limitó a lo urgente. «En el área de infraestructura, nuestra Alcaldía está haciendo un excelente trabajo con el problema que ellos tienen con las aguas servidas, los colectores. Pero además, y en forma prioritaria, atender al humano, atender a la mujer, a niños, niñas, adolescentes, atender al adulto mayor, a las mascotas. De eso se trata la gestión de nuestro alcalde Giancarlo Di Martino: de la humanización del servidor público», enfatizó Daza.


Salud gratuita que llega a lo profundo



Gaudy Colina, directora del Servicio Autónomo del Sistema Municipal de Salud (SAMAS), detalló los servicios médicos ofrecidos: medicina general, pediatría, nutrición, valoración pediátrica y entrega gratuita de medicamentos. Pero lo más valioso, explicó, es que la atención no termina en la jornada: «Todos los pacientes que son captados en esta jornada son incorporados a los programas que ofrecemos en nuestra red ambulatoria municipal. En cada una de las parroquias que nosotros visitamos, captamos estos pacientes y los vamos agregando a nuestros programas».

Colina reveló el alcance del despliegue: «En lo que va de año, llevamos 18 parroquias visitadas en la mayoría de sus sectores vulnerables, donde nunca había llegado la salud. Allí, en lo profundo de nuestro pueblo, llega nuestro alcalde Giancarlo Di Martino, garantizando que esa población vulnerable sea atendida ciento por ciento, con asistencia médica gratuita y de calidad».


Respuesta inmediata a una década de abandono



Roberto Ospino, presidente de la Fundación de Apoyo a la Economía Popular (Fundepo), explicó cómo se gestó la intervención: «Hemos traído la jornada integral a este sector porque los líderes parroquiales se lo pedían al alcalde, quien además les arregló un problema con los colectores que tenían aquí en el sector desde hace al menos diez años». La solución de ese problema, que parecía imposible, fue recibida por los vecinos como un verdadero milagro. No se trataba solo de una obra, sino de la recuperación de la dignidad de un barrio entero.


Voces de esperanza y gratitud

Los testimonios de los beneficiarios reflejan el impacto profundo de la jornada. Marina Quintero, ama de casa, recibió medicamentos para la hipertensión y la diabetes: «La atención fue buenísima, ojalá pudiese ser más frecuente porque a veces uno no puede comprar los medicamentos que necesita».

José Antonio González, de 66 años, sufrió un ACV hace un mes. Sus familiares reportaron el caso en la VenApp y ante las líderes de calle del sector, Dilcia Rangel y Etilda María Ocando, quienes tramitaron la ayuda ante la Alcaldía. El resultado: una silla de ruedas que llegó en tiempo récord. «Integramos la comuna Los Combatientes de Chávez; damos gracias al alcalde Giancarlo Di Martino por conseguir esta ayuda en tiempo récord», manifestaron las lideresas.



Joel Arenas llevó a su pequeño hijo Joendry, de 9 años, con una infección respiratoria. «Gracias a Dios y al alcalde Giancarlo Di Martino por esta atención, nos atendieron muy bien. Nuestro niño tiene una infección respiratoria y le entregaron su medicamento».

Scarlett Virgüez, de 12 años, pintaba con entusiasmo en una de las carpas infantiles: «Me parece cheverísimo, me gusta mucho esta actividad», dijo la niña, estudiante de la escuela Luis Arrieta Acosta.

Y Jenny Cardozo llegó con su perrita Franchesca, de un año y cinco meses. «La vacunaron, le dieron desparasitante y le atendieron un ojito lastimado». Además, Jenny aprovechó para hacerse un examen oftalmológico y comprar nuevos anteojos a precio accesible, demostrando que las jornadas integrales atienden a toda la familia, incluidas las mascotas.



Hay barrios enteros que durante años han sido invisibles para el Estado. Sus calles, sus problemas, sus necesidades, parecían no existir en los mapas de la administración pública. Pero en Maracaibo, esa historia está cambiando. Pomona, con su calle 105, con sus colectores rotos desde hace una década, con sus vecinos organizados y esperanzados, es la prueba de que cuando un gobierno decide escuchar, las soluciones llegan. No llegaron solas: llegaron porque el alcalde Di Martino dio la instrucción, porque los equipos de Desarrollo Social y SAMAS se desplegaron, porque las lideresas comunales insistieron, porque la gente creyó que esta vez sí sería diferente. Y fue diferente.



Los medicamentos se entregaron, las consultas se realizaron, las mascotas fueron atendidas, los niños pintaron felices y, lo más importante, el problema de las aguas servidas comenzó a resolverse. Pomona ya no es invisible. Pomona es el rostro de una Maracaibo que renace desde sus barrios, con la fuerza de su gente y el compromiso de su gobierno.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo