Ciclo Informativo

Alcaldía de Maracaibo anuncia programa de sustitución de transporte público

(Ciclo Informativo, febrero 2026). Maracaibo se prepara para dejar atrás el «carrito-chatarra» y dar paso a un sistema de transporte moderno, unificado y digno. Así lo anunció el alcalde Giancarlo Di Martino durante la inauguración del centro de salud ‘Corazón de mi Pueblo’, al revelar que este mismo año arrancará un programa de sustitución de unidades que transformará la movilidad en la ciudad. Con una visión que apuesta por líneas de taxis integradas, autobuses renovados y un terminal alterno, la gestión municipal busca poner a Maracaibo a la altura de las grandes urbes del país.

El transporte público en Maracaibo ha sido durante años un reflejo del abandono: unidades viejas, conocidas popularmente como «carritos-chatarra», que circulan en condiciones precarias, sin comodidad para los usuarios y con tarifas que no se corresponden con la calidad del servicio. Este diagnóstico, que los ciudadanos repiten a diario en las paradas y terminales, encontró eco en la gestión de Giancarlo Di Martino, quien asumió el compromiso de transformar radicalmente el sistema.



En el marco de la inauguración del centro de salud ‘Corazón de mi Pueblo’, el alcalde fue consultado sobre los operativos de fiscalización que viene realizando la municipalidad. Su respuesta fue contundente y reveladora: «Con la fiscalización se han presentado algunos problemas. La idea es la sustitución del carrito-chatarra por una nueva visión, moderna, de vehículos».

Di Martino no se limitó a diagnosticar el problema, sino que presentó una hoja de ruta: «Nosotros tenemos un programa de sustitución, tanto de vehículos como de autobuses. Este mismo año nosotros empezaremos la sustitución, comenzaremos con las líneas emblemáticas de autobuses».

El mandatario local explicó que el modelo al que aspiran es el de las grandes ciudades: un sistema integrado donde el transporte público funcione de manera coordinada. «La idea es convertir los vehículos de transporte en un solo sistema, que va a ser el taxi, que tiene una movilidad independiente. Una línea de taxi podrá estar en Bella Vista, podrá estar en El Milagro, en La Limpia, en cualquier espacio, pero será una línea única, un carro único y moderno».

Esta visión implica no solo la renovación de las unidades, sino una reorganización completa de cómo se presta el servicio, garantizando que los usuarios encuentren un sistema confiable, seguro y con tarifas justas. Uno de los puntos más sensibles para los usuarios es la relación entre lo que pagan y lo que reciben. Di Martino lo tiene claro: «Evidentemente, después, la tarifa va a estar acorde con el servicio. Y ese servicio va a estar acorde con la movilidad». La promesa es que, una vez que las unidades sean modernas y el sistema funcione de manera integrada, el costo del pasaje reflejará esa mejora, rompiendo con la actual dinámica donde se paga cada vez más por un servicio cada vez peor.



El anuncio no se detuvo en las unidades. Di Martino reveló que, paralelamente, se desarrollará un terminal de pasajeros alterno al actual, diseñado específicamente para este nuevo modelo de movilidad. «Como los que funcionan en Caracas, Valencia o Barquisimeto, también lo tendrá Maracaibo», afirmó.

Este terminal será un espacio digno, organizado y funcional, donde confluyan las diferentes líneas y los usuarios puedan realizar transbordos de manera cómoda y segura.

Subirse a un carrito de transporte público en Maracaibo ha sido, durante años, un acto de resistencia. Resistencia al calor, a los asientos rotos, a la incertidumbre de si llegará o no. Pero esa historia puede estar llegando a su fin. El anuncio de Giancarlo Di Martino no es una promesa más: es el inicio de un cambio estructural que, de concretarse, transformará la vida de cientos de miles de marabinos que dependen del transporte público para trabajar, estudiar y vivir.



La sustitución de unidades, la creación de un sistema integrado y la construcción de un terminal alterno son piezas de un rompecabezas que, ensamblado, devolverá a la ciudad una movilidad digna. Y cuando eso ocurra, los usuarios no solo viajarán mejor: recuperarán la confianza en que su ciudad puede, efectivamente, ponerse a la altura de sus sueños.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo