(Ciclo Informativo, febrero 2026). Con una masiva participación que desbordó la Plaza de la Revolución desde la madrugada de este jueves, la Alcaldía Bolivariana de San Francisco y la Gobernación del Zulia, a través de FundaLossada, censaron a más de 3.000 aspirantes a becas universitarias en una jornada que devolvió la esperanza a cientos de jóvenes que sueñan con un título profesional. El operativo, desarrollado con agilidad y organización ejemplar, reafirma el compromiso del gobierno regional y municipal con la educación como el camino más poderoso hacia la transformación social.

El acceso a la educación superior ha sido durante años una de las principales barreras para los jóvenes de sectores populares en el Zulia. Los altos costos de las universidades privadas y las limitaciones de cupo en las públicas dejaban a miles de bachilleres sin opciones reales de continuar formándose. Frente a esta realidad, FundaLossada, brazo social de la Gobernación, reactivó su programa de becas con un censo masivo que este jueves llegó a San Francisco, consolidando una alianza estratégica con la Alcaldía de Héctor Soto para garantizar que ningún talento se quede en el camino por falta de recursos.
Desde las primeras horas de la mañana, la Plaza de la Revolución, ubicada a pocos metros del Centro Cultural Juan de Dios Martínez, se convirtió en un hervidero de esperanza. Jóvenes de todas las parroquias del municipio hicieron fila con la ilusión de registrar sus datos y optar a un apoyo económico mensual de 60 dólares para cursar estudios en universidades públicas y privadas de la región.

Johan Vicuña, director de la Alcaldía Bolivariana de San Francisco, supervisó personalmente el operativo y destacó la fluidez del proceso: «Desde muy temprano, la actividad se desarrolló con total normalidad. El agradecimiento va directamente al gobernador Luis Caldera, de parte del alcalde Héctor Soto, por la oportunidad de censar a todos los jóvenes de San Francisco que merecen esta valiosa oportunidad de estudio».
La organización fue clave para el éxito de la jornada. Yirelis Vílchez, jefa de atención al ciudadano de FundaLossada, informó que en solo las primeras horas de la mañana ya se habían atendido unas 600 personas, gracias a un sistema ágil y a un equipo de más de 40 funcionarios desplegados estratégicamente.
«Los jóvenes se sienten complacidos. El sistema de atención ha funcionado sin problemas. Queremos atender la mayor cantidad de personas posible; no tenemos hora de culminación», destacó Vílchez, enviando un mensaje claro a quienes aún esperaban su turno: todos serán atendidos.
El respaldo institucional fue total. Abraham Hernández, responsable de Sistematización de FundaLossada en San Francisco, y José Pernia, enlace territorial, trabajaron codo a codo con el equipo municipal. Además, el operativo contó con la presencia del Cuerpo de Bomberos, personal médico de Imsasur, efectivos de Polisur y funcionarios de Seguridad y Prevención Ciudadana, garantizando un entorno seguro y ordenado.
Entre los cientos de jóvenes que aguardaban su turno, Milanyela León no ocultaba su emoción. A pesar de la larga fila, reconocía la rapidez del proceso y el significado profundo de la iniciativa: «Me parece increíble la iniciativa de la Gobernación del Zulia en ayudar a muchas personas. Gracias FundaLossada, gracias alcalde Héctor Soto por esta oportunidad».
Su testimonio refleja el sentir colectivo: la certeza de que, por primera vez en mucho tiempo, el Estado está tendiendo un puente real hacia el futuro de su juventud.

La jornada en San Francisco forma parte de un despliegue territorial que llevó el censo de FundaLossada a varios puntos del Zulia durante la misma semana: Maracaibo, Cabimas, Lagunillas, Machiques, Mara, Rosario y Colón también recibieron a miles de jóvenes con la misma esperanza. En cada municipio, la articulación entre gobernación y alcaldías fue la clave del éxito.

Hay jornadas que trascienden los números y se graban en la memoria colectiva como puntos de inflexión. El jueves 26 de febrero, en la Plaza de la Revolución de San Francisco, más de 3.000 jóvenes no solo llenaron formularios: firmaron un pacto silencioso con su propio futuro. Cada uno de ellos lleva consigo una historia de esfuerzo, una familia que espera, un sueño que hasta hoy parecía lejano. Detrás de cada beca hay un joven que podrá decir «soy profesional» no como un privilegio, sino como un derecho conquistado. Y cuando el gobierno regional y municipal se unen para hacer eso posible, lo que están haciendo no es solo política social: están construyendo patria, ladrillo por ladrillo, sueño por sueño. Porque un joven con un título no solo se levanta a sí mismo: levanta a su comunidad, levanta a su país. Y San Francisco, con esta jornada, demostró que está dispuesto a levantarse completo.
Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de San Francisco
