Ciclo Informativo

20 agrupaciones se miden en la Gran Final del II Festival Nacional de Gaita Infantil y Juvenil

 (Ciclo Informativo, junio 2026). El icónico Teatro Baralt fue el escenario de la segunda semifinal del II Festival Nacional de la Gaita Infantil y Juvenil en homenaje a Neguito Borjas, donde diez nuevas agrupaciones sellaron su pase a la última etapa. Con este resultado, un total de 20 conjuntos competirán este sábado por el galardón del magno evento.



La gaita tradicional constituye el eje de la identidad musical del occidente venezolano, pero su preservación depende del relevo generacional en los colegios y barriadas. Ante la falta de plataformas de difusión masiva para los músicos noveles, este festival surge como un esfuerzo institucional por rescatar los valores culturales desde la infancia. El certamen no solo premia el talento, sino que contrarresta el desinterés hacia el folclor local, asegurando que las raíces musicales de la región se mantengan vivas frente a las tendencias globales de consumo comercial.evento de la tradición zuliana.



La jornada eliminatoria congregó las propuestas de 25 escuelas de gaiteritos sobre las tablas del teatro marabino. Los directivos de la Fundación Gaiteros de Corazón, Endri Méndez y Argenis Sánchez, coordinaron el veredicto del jurado calificador ante el alto nivel técnico de las presentaciones. La gala se estructuró mediante una alianza estratégica entre el Instituto Municipal de la Gaita Ricardo Aguirre (IMGRA), Fundagraez y la Fundación Nacional Gaiteros de Corazón, decantando la selección en dos bloques competitivos de diez agrupaciones cada uno.



En la categoría escolar avanzaron las unidades educativas Santa Rita, Nuestra Señora de Chiquinquirá (Maristas), Cristóbal Mendoza, María Teresa Áñez Nava y Profesor Misael Vílchez. Por el bloque comunitario, clasificaron las escuelas Heriberto Molina, Ramón Quintero, Los Chicos del Barrio, San Alejo y Nuestra Señora de Lourdes. La gran final se disputará este sábado 6 de junio a las 11:00 de la mañana, donde los ganadores de cada renglón obtendrán kits de instrumentos musicales y el derecho a grabar una pieza inédita en estudios profesionales.



Cierre reflexivo:

Ver a niños y jóvenes adueñarse del escenario con el furro, la tambora y el cuatro es la prueba de que el patrimonio cultural tiene el futuro asegurado. Más allá de una competencia, estas iniciativas siembran disciplina, orgullo y sentido de pertenencia en las nuevas generaciones que crecen al ritmo de su propia tierra. Al apoyar a estos pequeños artistas, la ciudad no solo aplaude un espectáculo, sino que resguarda la memoria musical que define el alma y la esencia del pueblo zuliano.


Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo